Los Wellness Center constituyen la última novedad en la construcción de locales destinados a la relajación y cuidado del cuerpo y la mente, bien sea como instalaciones en solitario o como sección especializada de un complejo más extenso.

Dada la falta de normativa al respecto, estas instalaciones que en Europa son conocidas como Wellness Center, en nuestro país se las denomina con diferentes nombres entre los que se encuentran: Zonas de agua, centros de salud, clínicas de relajación, spas, balnearios-urbanos, balnearios-spa, centros-spas, curhoteles, circuitos termales, centros de thalasoterapia, etc., algunos de ellos no demasiado bien aplicados al emplear terminología perteneciente a establecimientos mucho más específicos.

Un Wellness Center se caracteriza por una construcción, decoración e iluminación que, imprimiéndole la personalidad que se desea para el mismo, llegue a crear el ambiente más propicio para conseguir la fácil relajación y estado de bienestar del usuario.



En un Wellness Center pueden montarse diversidad de aparatos en función del tamaño del local y del presupuesto existente. Los más frecuentemente instalados son: Saunas, baños de vapor, saunas-clima, tepidarios, caldarios, lacónicos, spas, bañeras de hidromasaje o hidroterapia, piscinas lúdicas, cabinas o fuentes de hielo, pediluvios, canales térmicos, duchas con diferentes opciones y aplicaciones, salas de relajación, tumbonas o sillones térmicos, etc.
 
Muchas veces, un Wellness Center está complementado con secciones en las que, con aparatología y personal adecuado, se realizan diferentes tratamientos estéticos o de balneoterapia como: aplicaciones de lodos, algas o fangos, masajes terapéuticos, subacuáticos o incluso más sofisticados, inhalaciones, bronceado en cabinas de sol artificial, etc. Estos tratamientos, junto con el trato atento y humano del personal del centro, potencian y redondean los beneficios generales de relajación y bienestar obtenidos con la estancia en un Wellness Center.